Las noches de San Juan y San Pedro son sinónimo de fiesta, música, petardos y hogueras. Pero, para nuestros peludos, a menudo se convierten en una auténtica fuente de estrés y miedo.
¿Cómo afecta el ruido a los animales?
Los perros y los gatos tienen el oído mucho más desarrollado que nosotros. Estos sonidos, que para nosotros pueden ser molestos, para ellos pueden resultar ensordecedores y aterradores.
- Nerviosismo, temblores y llantos
- Intento de fuga o esconderse
- Babas excesivas o pérdida del control de los esfínteres
- Desorientación o incluso reacciones agresivas por miedo
En el caso de los animales mayores o con problemas cardíacos, el nivel de estrés puede incluso afectar a su salud física.
Recomendaciones para protegerlos
Para evitar que la verbena se convierta en una pesadilla para nuestros animales, aquí tienes algunos consejos útiles:
- No los dejes solos: intenta que estén acompañados en todo momento.
- Cierra ventanas y persianas para amortiguar el ruido y la luz de los fuegos artificiales.
- Prepara un refugio seguro dentro de casa (una habitación tranquila, con cama, juguetes y agua).
- Evita regañarles si tienen miedo: necesitan sentirse protegidos, no reprimidos.
- Despiste con música suave o la televisión puede ayudarle a reducir la percepción del ruido exterior.
- Paséalo antes de que empiece la fiesta y asegúrate de que lleven chip e identificación (en caso de fuga).
Si tu peludo es muy sensible, habla con tu veterinario. Existen productos naturales o medicación que pueden ayudarles a pasarlo mejor.
¿Y los días antes y después?
Recuerda que los petardos no sólo estallan la noche del 23 o el 28 de junio. Los días previos y posteriores también pueden generar angustia.
Conclusión
La verbena es una tradición arraigada y festiva, pero debemos tener.

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