Con la llegada del buen tiempo, también aparece uno de los riesgos más importantes para nuestras mascotas: la procesionaria del pino. Aunque suele asociarse principalmente a los perros, también puede afectar a los gatos y provocar lesiones muy graves.
Conocer cómo identificarla y saber cómo actuar puede marcar la diferencia.
¿Qué es la procesionaria?
La procesionaria es la oruga de una mariposa que suele encontrarse en los pinos y cedros. Recibe este nombre porque las orugas se desplazan en fila, formando largas “procesiones” sobre el suelo.
El verdadero peligro se encuentra en los miles de pelos urticantes que cubren su cuerpo. Estos liberan una toxina que provoca una intensa reacción inflamatoria al entrar en contacto con la piel, los ojos o las mucosas.
¿Por qué es tan peligrosa?
Los perros, por curiosidad, suelen acercarse a olerlas o incluso intentar cogerlas con la boca.
El contacto puede provocar:
- Inflamación intensa de la lengua, labios y boca.
- Dolor muy intenso.
- Salivación abundante.
- Dificultad para respirar o tragar.
- Úlceras y necrosis de la lengua.
- Reacciones alérgicas graves.
En los casos más severos puede tratarse de una auténtica urgencia veterinaria.
¿Y los gatos?
Aunque es menos frecuente porque suelen ser más cautelosos, los gatos también pueden verse afectados si entran en contacto con una procesionaria.
Los síntomas son similares y también requieren atención veterinaria inmediata.
¿Qué hacer si tu mascota entra en contacto?
Si sospechas que ha tocado o mordido una procesionaria:
- Mantén la calma.
- Evita que siga frotándose la zona afectada.
- Lava la boca o la zona de contacto con abundante agua, sin frotar.
- Nunca intentes retirar los pelos con las manos.
- Acude de inmediato a un centro veterinario.
Cuanto antes reciba tratamiento, mejores serán las posibilidades de recuperación y menor el riesgo de lesiones permanentes.
¿Se puede prevenir?
Sí. Algunas recomendaciones son:
- Evita pasear por zonas con pinos durante la época de mayor riesgo.
- Vigila especialmente los parques y bosques donde puedan verse nidos en los árboles.
- No permitas que tu perro olisquee orugas o restos en el suelo.
- Si detectas nidos de procesionaria en espacios públicos, comunícalo al ayuntamiento correspondiente.
Ante cualquier duda, actúa rápido
La procesionaria puede parecer inofensiva, pero supone una auténtica urgencia veterinaria. Ante el mínimo contacto o la sospecha de exposición, no esperes a que los síntomas empeoren.
En QVets estamos preparados para atender este tipo de urgencias y ayudarte a proteger la salud de tu mascota. Ante cualquier duda, contacta con nosotros cuanto antes.

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